No lo digo yo, se lo decía su madre a Forrest Gump porque al pobre lo más bonito que le llamaban era eso, tonto. ¿Y a santo de qué me acuerdo yo hoy de esa frase? ¿Por qué después de tres semanas de semi-vacaciones (nunca hay vacaciones completas cuando se es autónomo), semi-alejada de las redes, regreso y lo que recuerdo es que tonto es el que hace tonterías? Porque, dicho con respeto y en algunos casos incluso con cariño, hay más tontos que botellines… (y mira que estamos en verano y se vende la cerveza por cajas).
No voy a detallar aquí las tonterías que se difunden porque entonces pasaría a engrosar la lista de los que hacen tonterías y es que no hay tontería mayor que difundir la tontería de otro porque, además, así se alienta al tonto que dice tonterías y el tonto se viene arriba y dice tonterías cada vez más tontas, se supera a sí mismo en su tontez y como tiene tontos que le aplauden y más tontos que lo critican a la vez que lo difunden ahí sigue, aunque la linde ya se haya terminado (ya saben, termina la linde y el tonto sigue…).
Tres semanas entrando en X (antes Twitter) solo de vez en cuando y solo mirando de reojo tiene estas cosas, que cuando vuelves y te pones frente a la pantalla, miras con los dos ojos pones incluso la atención debida, o una poca más, resulta que solo ves tonterías… Y sí, es agosto, que es el mes del año más propicio a la tontería como diciembre es el más propicio a la cursilería pero ni así; este mes de agosto no aplica eso de que no hay noticias así que toca hacer noticia de algo que no lo es, si algo hay en nuestra Españita son noticias, a cada cual más preocupante que la anterior, así que no veo la necesidad de decir tonterías, no digamos ya de difundirlas…
Que no digo yo que tengamos que hablar de lo efímero de la vida y del ser pero entre eso y la colección de tonterías que acaba uno leyendo varias veces al día, va un mundo y además… ¿y el silencio? ¿y el punto en boca? Los tontos que dicen tonterías no contemplan tal posibilidad, el silencio los hace invisibles y por ahí no pasan así que piensan una tontería más tonta todavía para hacerse notar y entonces llegan los tontos que les dan difusión… encabronados o partiéndose de risa como si no hubiera un mañana y yo me pregunto: esos tontos difusores ¿no son conscientes de que son ellos los que están cavando bajo nuestros pies haciendo de la tontería objeto de opinión pública?
Hablando de tonterías… me acuerdo de Marina y su respeto, o no, por las opiniones ajenas y me pregunto algo más: si una opinión no es merecedora de respeto alguno porque es una soberana tontería… ¿por qué la difundes? ¿para qué le das bola?.
La verdad es que me incomoda la respuesta que se me cruza por la cabeza porque tiene que ver no solo con los tontos que hacen o dicen tonterías sino con quienes tienen las luces suficientes como para no hacer ni decir tonterías pero no suficientemente luminosas como para no jugar con las tonterías que dicen los tontos…
Al paso que vamos, queridos, el mundo no va a ser de los malvados, va a ser de los tontos pero de los tontos muy tontos…
Recordad, tonto es que hace tonterías, también el que las dice, y más tonto que los tontos que hacen o dicen tonterías, son los tontos que las difunden elevando a altares de barro a tontos con ínfulas que, no tengo dudas al respecto, acabarán convertidos en muñecos rotos pero, entretanto, nos ahogan y asfixian con sus tonterías gracias a los tontos que las difunden…