¿Por qué no quieren a los niños en redes hasta los 16 años?

No pregunto por qué no es conveniente que los niños tengan perfiles en redes sociales antes de los 16 años (ese sería otro debate) sino por qué sale la izquierda ahora con este asunto, la misma izquierda que dice que las niñas pueden abortar a partir de los 16 años sin conocimiento de los padres y la que ya no dice nada acerca de que los jóvenes puedan votar a partir de los mismos 16 años. No, no creo que sea casual, sí, creo que tiene algo de cortina de humo pero veo algo más:

Veo la mano que mece la cuna, que no es la de la madre sino la del poder político; me explico: si la izquierda tiene el control de la escuela y ataca las figuras materna y paterna (los hijos no son de los padres, decía Celáa, Ministra de Educación de España y de Pedro Sánchez) podríamos pensar que tiene cierto control sobre el imaginario colectivo de esos niños (basta revisar los libros de texto…), ahora bien, si esos mismos niños (cuando tienen ya 12 o 14 años) se meten en las redes sociales con todo lo que eso supone (mostrarse al mundo, que el mundo los vea…) recibirán mensajes que están fuera del control del gobierno.

En la medida en que las redes son de libre acceso para todos y se usan de modo personal, su control se vuelve harto complicado, mucho más difícil que controlar, por ejemplo, medios de comunicación vía subvención pública; esto aplica tanto para los jóvenes como para los no tan jóvenes: las redes sociales, por mucho que echemos pestes de ellas, por mucho que las demonicemos, las ridiculicemos, las rechacemos y por más aspavientos que hagamos ante el periodismo ciudadano y las notas de comunidad, son libres (en la medida en que no se controlan o moderan más allá de unas normas claras a cumplir por todos en la misma medida).

¿Significa eso que son el paraíso terrenal y que todos debiéramos acceder a ellas? Líbreme Dios de decir tal cosa (de pensarla siquiera), ese sería además otro debate, lo que me pregunto hoy es por qué sale ahora Sánchez con esto porque si de algo estoy razonablemente segura es de que las razones tienen poco o nada que ver con el bienestar infantil y juvenil (diga él lo que diga, es más, especialmente si dice que es así…).

¿Es por la ingeniería social de marras y la necesidad de controlar el relato? Sería una razón de peso: basta mirar la intención de voto por grupos de edad, el suelo tanto del PP como del PSOE lo ponen los mayores, los que llevan toda la vida votando lo mismo ¿y los nuevos votantes? Ellos no tienen el hábito adquirido de ser del bipartidismo, ellos son de quien los convenza de que son su mejor opción y ahí quien domine las redes y el lenguaje de las redes es quien tiene la ventaja.

Del mismo modo que se controla lo que se publica y emite en TV y trata de coaccionarse en redes de uno y otro modo con el único fin de controlar el relato ¿se está planteando cerrar la puerta de las redes a los menores porque es la manera más fácil de impedirles el acceso a determinada información y de que los contrarios accedan a ellos? ¿Es además esta medida un trampantojo que lo que busca realmente es impedir el anonimato en redes? (porque si tienes que demostrar que tienes más de 16 años, tendrás que aportar un DNI ¿no? ¿cómo si no es así?).

Para mi este debate engancha en ciertos aspectos con el de las pantallas: me gustará ver cómo quienes defienden la digitalización de la educación basándose en que los niños son hoy nativos digitales y que por tanto hay que educar a futuros ciudadanos digitales se posicionan con esta prohibición del acceso a redes antes de los 16 años porque las mismas razones que usan para abogar por las pantallas pueden usarse para oponerse a esta prohibición; tengo menos dudas acerca de los anti-pantallas, claro que creo que la mayoría no somos anti ni pro pantallas, yo al menos me declaro pro educación y defiendo que se use la tecnología en la medida en que aporte algo positivo y se obvie cuando no solo no sume sino que además reste; ¿y dónde me deja eso ante la prohibición del acceso a redes a menores de 16 años? Ni yo misma lo tengo del todo claro, lo que sí sé es que del mismo modo que debemos cuidar la educación buscando la excelencia y no la comodidad y la creación de burbujas de confort que, más pronto que tarde, se van a romper dejando a nuestros hijos solos, desnudos y a la intemperie, también creo que la libertad, como decía Clara Campoamor, se aprende ejerciéndola ¿significa eso que debemos dar carta blanca a los niños para perderse por las redes? No, debemos educarlos para que sepan perderse por las redes llegado el momento… Pero me estoy yendo del tema.

Me preguntaba por qué nos sale Sánchez ahora con este asunto y, mientras divagaba escribiendo sobre ello, me han venido a la cabeza los juegos… ¿vamos a limitar el uso de videojuegos en red? ¿de los chats de los videojuegos en red? ¿de los vídeos de YouTube o de la plataforma que sea donde los expertos en la materia desvelan los trucos para pasar esta pantalla o aquella fase? (por no hablar de los tutoriales o clases de esta o aquella materia a la que acceden los jóvenes cuando tienen dudas…) ¿o eso lo dejamos libre y vamos solo a limitar las redes en las que hay más contenido social y político? Porque si es así, igual ya sabemos todos por qué salen con este tema ahora además de como cortina de humo para entretener y desviar la atención de los puntos de dolor político del gobierno.

Punto uno: querían que se votara a partir de los 16 años pero ya no quieren. Punto dos: reconocen que el voto joven no es suyo (del bipartidismo) y se van a Tik Tok buscándolo desesperadamente. Punto tres: y ahora quieren prohibir el acceso a redes a menores de 16 años. Ríos de tinta van a correr sobre lo conveniente que es esta medida, y no dudo de que muchas de las razones que se expondrán serán certeras y verdaderas, pero también sé unir líneas de puntos…

Y para terminar, la misma reflexión de siempre, la que no me cansaré jamás de repetir: los padres somos los responsables de la educación de nuestros hijos. Somos los padres los que decidimos lo más conveniente para nuestros hijos, no el Ministerio ni el ministro de educación, ni el presidente del gobierno, ni Musk ni Zuckerberg.

Por cierto… dice Sánchez que: ‘si queremos proteger a nuestros hijos sólo tenemos una opción: recuperar el control‘. Cierto… siempre y cuando quienes recuperen el control sobre la educación de sus hijos sean los padres, no el gobierno, si es el gobierno el que lo hace la cosa tiene otro nombre, no es bonito y no tiene nada que ver con la educación ni con la libertad.

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