Pasen y lean. Por favor.

No a mi, cosa que en cualquier caso les agradezco, sino lo que quieran, a quien quieran… pero lean.

La lectura importa. Leer importa. Importa mucho más que lo que leas… Este es el momento en el que los más eruditos, y especialmente los eruditos impostados, se me ofenden y me dicen que no es lo mismo leer ¡qué sé yo! una novela escrita por una IA que a Jane Austen (como si pensara yo lo contrario…) y es también ahora cuando los jóvenes leídos engolan la voz y salen con la memez (la memez, sí, perdónenme la franqueza…) de que para leer según qué cosas mejor no leer…

Estudié filología inglesa y lo hice eligiendo todas las asignaturas optativas y de libre configuración relacionadas con la literatura que pude así que sí, distingo la buena literatura del entretenimiento y también de la basura pero además entiendo la importancia de la comprensión lectora que es el modo resumido y concreto para referirnos a la capacidad lingüística, una capacidad que no tiene tanto que ver con si has leído a Cervantes como con cuántas palabras y estructuras de tu lengua materna dominas… y solo en este planteamiento he incluido ya un par de conceptos que merecen atención:

Capacidad lingüística: el dominio de la herramienta básica que usamos los seres humanos a diario

Es tan evidente que hemos dejado de pensarlo y de decirlo y, como no lo decimos ni lo explicamos, hemos olvidado que la lengua es la herramienta más poderosa que tiene el ser humano porque es a través del lenguaje como llegamos a todo lo demás. Hay una teoría sobre el origen del lenguaje que explica muy bien su importancia (la del lenguaje): se trata de una teoría basada en experimentos hechos con primates y concluye que si los seres humanos desarrollamos la capacidad lingüística y creamos lenguajes complejos para comunicarnos como no ha hecho ninguna otra especie, pudo ser por la necesidad de enseñar, no de comunicar, no, de enseñar: para decir ‘los frutos están por aquí‘ o ‘la manada de búfalos por allí’ no es necesario un lenguaje complejo, pero para enseñar todo lo aprendido en una vida, sí…

¿Se entiende así mejor la importancia de la capacidad lingüística? La frase tan repetida y rimbombante de Wittgenstein: «los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo» encierra mucha verdad, una verdad con raíces más hondas de las que vemos a primera vista: cuanto más limitada es nuestra comprensión lingüística, más limitados serán los conceptos a los que podremos llegar con ella, dicho con una metáfora tonta: puedo ir de Madrid a Gijón en un Mercedes o en un motocarro pero… ¿a qué no voy igual? ¿a qué no tardo lo mismo en llegar? ¿a que el esfuerzo no es el mismo? Pues lo mismo pasa con el lenguaje.

Por eso es tan importante la comprensión lectora, tanto que es imprescindible trabajarla desde la cuna hasta la ESO como la capacidad más importante a desarrollar porque, y esto no lo digo yo, lo dice un experto en la materia como es Gregorio Luri, el nivel de comprensión lectora a los 9 años nos permite saber, con un margen de error pequeño, como será el desempeño académico y laboral de un niño… Ahí es nada.

Lengua materna: la importancia de la lengua materna como herramienta de aprendizaje

Hablar varios idiomas es estupendo, hacerlo desde niños si tenemos la oportunidad es todavía mejor, ahora bien, lo que no podemos perder de vista nunca es la importancia de la lengua materna en los procesos de aprendizaje ¿por qué? Vuelvo al punto uno, a Wittgenstein y a los niveles de comprensión lectora… y a las metáforas que en estas explicaciones ayudan mucho: ¿a que nos enteramos mejor de una explicación si la recibimos en nuestro idioma que si nos la dan en un idioma que entendemos con dificultad? Pues ya estaría… cualquier proceso de aprendizaje de cualquier materia se puede ver potenciado o dificultado por nuestra capacidad lingüística, una capacidad que en los comunes mortales siempre será mayor en nuestra lengua materna que es la que usamos a diario en nuestra vida, con la que crecimos, la que nos hablaban en casa, la que hablamos a nuestros hijos…

Es de cajón que aprenderán menos historia quienes la estudien en un idioma que entienden con dificultad (los que la estudian en inglés sin ser bilingües) como también es incuestionable un dato: en las regiones de España que sí son bilingües e imponen un sistema educativo de inmersión lingüística en la lengua regional, se ha constatado que el nivel de fracaso escolar es notablemente superior entre los alumnos que se ven obligados a estudiar en una lengua que no es su lengua materna (a pesar de ser una lengua que conocen…).

¿Y cómo se potencia el desarrollo de la capacidad lingüística para que el aprendizaje pueda ser más rico?

Respondo a la gallega ¿cómo adquieren los niños el lenguaje? Escuchando y hablando primero, leyendo y escribiendo después ¿no es así? Pues así es como se desarrolla la capacidad lingüística: escuchando a quienes utilizan un lenguaje rico, hablando y poniendo en práctica el lenguaje antes escuchado, leyendo porque el lenguaje escrito tiende a ser más rico tanto en vocabulario como en estructuras y escribiendo para fijar lo aprendido. Esa es la respuesta, si quieren, compleja pero, no teman, no les estoy proponiendo que se pongan a hacer cuadernillos Rubio ni cosa semejante, solo que tengan esto presente en la educación de sus hijos, que las conversaciones, el contenido audiovisual rico en lenguaje, los cuentos, cómics y libros y la escritura sean base de esa educación en Primaria. Llegados a este punto casi me atrevo a completar el título de este post: pasen y lean, sí, pero también vean, oigan, escuchen… el lenguaje es una herramienta para llegar al conocimiento, un buen dominio del lenguaje nos abre mil puertas y mil oportunidades… (de aprender, de entender, de saber…).

¿Llegados a Secundaria? No les haré creer que van a ganar la batalla a las pantallas pero deben saber que, si han cuidado todo lo anterior, llegados a este punto los niños tendrán una comprensión lectora suficiente para que no sea un problema en su proceso de aprendizaje posterior, los niños con los que se ha trabajado la lectura y la escritura con fruición en Primaria son los que redactan con cierta corrección y sin faltas de ortografía en Secundaria, los que se saltaron ese trabajo en Primaria o hicieron los justo y necesario para salir del paso no solo tienen faltas de ortografía y redactan de modo pobre, además tienen serias dificultades de comprensión de cualquier materia por su baja capacidad lingüística.

No exagero si les dicho que hay alumnos de Bachillerato que en los exámenes de lengua ya calculan su nota sobre 8 ¿por qué? Porque el máximo de 2 puntos que les pueden quitar por faltas de ortografía ya lo dan por perdido… (y no hablo de comerte una tilde o meter un par de faltas porque escribes rápido, hablo de exámenes de lengua en Bachillerato con 12 y 15 faltas de ortografía. Como aprobar aprueban igual… pero no nos equivoquemos, las faltas de ortografía son solo la punta del iceberg, son el termómetro nada más, un termómetro que mide el nivel de capacidad lingüística. ¿Y quienes creen que tienen menos faltas y se expresan mejor? No los que más leen hoy, que también, sino los que mejor han trabajado la capacidad lingüística en Primaria.

Y digo yo…

He estado a punto de titular este post con un ‘Háganse el favor de leer‘ pero, ciertamente, cabe que esta frase funcione mejor como epílogo del post que como apertura porque si les digo esto ahora, que se hagan el favor de leer, después de todo lo que les he contado antes, es más probable que entiendan lo acertado del consejo que si hubiera empezado por ahí… es más, seguro que alguno se habría revuelto, con libertaria razón, diciendo ¿quién carajo te crees tú que eres para decirme qué favor debo hacerme o deshacerme?. Nadie, una plumilla de medio pelo, una madre (que ya es algo más) y una profesora de inglés que pudo ser y prefirió ser plumilla… pero mira que si todos de los que aprendí lo que aquí os cuento tienen razón…

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