Se habla mucho de la poca inclinación de las chicas hacia las carreras técnicas y se habla, cada vez más, de que cada año son menos los chicos que optan por las ingenierías, eso a pesar de que sus perspectivas laborales son buenas incluso fuera de nuestro país (especialmente fuera de nuestro país, de hecho lo que nos dicen es que cada vez hay menos estudiantes de ingeniería y cada vez más ingenieros se van al terminar sus estudios porque las perspectivas laborales en otros países son mejores que en España).
No tengo una bola de cristal ni información privilegiada, es verdad que tengo un hijo en Bachillerato por lo que sí tengo acceso, hasta cierto punto, a lo que barruntan él y sus compañeros respecto a los estudios que van a cursar o no, pero no puedo dejar de preguntarme por qué ¿por qué, tanto chicas como chicos, descartan unos estudios no carentes de interés y perspectivas profesionales? Me lo pregunto y se lo pregunto a otros padres y madres cuando hablamos de por dónde van o vienen nuestros hijos y saco algunas conclusiones que pueden ser más o menos certeras pero que creo que dan para una reflexión seria.
En primer lugar lamento tener que señalar de nuevo a los padres… y es que lo que algunos dicen a sus hijos es ‘elige lo que menos te cueste’, es decir, incitan al no esfuerzo, siembran en la cabeza de los niños que si supone esfuerzo no merece la pena; sé que no dan ese consejo con mala intención sino todo lo contrario, con la intención de no ver a sus hijos penando para sacar el curso, de lo que no acabamos de darnos cuenta es de que si no se esfuerzan un poco en su época de estudiantes (un poco, nada más, que estudiar no es una condena a trabajos forzados) lo pagarán durante toda su vida profesional. No quiero decir con esto la simpleza de que al que estudie le irá bien y al que no estudie le irá mal, pero sí que a quien se pare a pensar en sus cualidades (para qué tiene facilidad) y se esfuerce cursando estudios en los que esas cualidades sean una ventaja, tienen más posibilidades de disfrutar más de su trabajo y de que les vaya mejor que los que no lo hagan. De este asunto hable lo suyo en Maleducados así que no me entretengo mucho aquí.
Hay un detalle que enlaza en cierto modo con lo anterior y desvela algo más: están ahora los chicos de primero de Bachillerato eligiendo las optativas para segundo: la mayoría eligen seguir con la opción que han cursado en primero (otra cosa es adentrase en jardines complicados de cara a obtener buenas medias por la ponderación de las asignaturas…) pero la fiesta llega en las optativas: ‘que el año que viene hay una asignatura nueva entre las optativas, es de deporte, aunque tenga algo de teoría… nota gratis‘; esto es lo que dicen y lo que piensan y algunos padres les aplauden (a otros nos da vueltas la cabeza a modo niña del exorcista…). Pero su razonamiento tiene un triste base de razón: es nota gratis para la media de Bachillerato… hasta que se dan cuenta de que si el examen de matemáticas en la Evau les sale regulero (o mal) tendrán que asegurar buena nota en física y dibujo, dos asignaturas también densas, y en cambio, viendo las notas de tecnología en primero de Bachillerato, cabe pensar que sería una apuesta más segura (no porque sea menos densa que física y dibujo pero sí más teórica y por tanto más accesible). Los que tienen claro que van por carrera técnica se rinden a la evidencia de que tienen que cursar tecnología, los que no tienen claro qué van a hacer van a por la ‘nota gratis’. Pero si empezamos por decirles que elijan lo que menos les cueste no podemos quejarnos después de que se apunten a la ley del mínimo esfuerzo…
Ahora bien, tengo para mi que la razón de que lleguen a primero de Bachillerato pocos chavales con intención de estudiar a ingeniería y sean todavía menos los que siguen esa senda superado segundo de Bachillerato y la Evau, tiene relación solo colateral con su afán de esforzarse poco y más con la poca base matemática con la que llegan a Bachillerato, una poca base que les obliga, si insisten en ser ingenieros, no a esforzarse un poco sino mucho, les obliga a hacer un esfuerzo que no debería ser tal, que no sería tal si el nivel de matemáticas, física y química en Secundaria fuera mejor.
Y voy más allá… ¿por qué es bajo el nivel en matemáticas, física y química en Secundaria? Seguro que hay un mundo de razones que lo explican pero os puedo asegurar que hay una que poca gente esgrime y es de una importancia superlativa: la mala comprensión lectora es la madre del proceso de aprendizaje fallido que tantos estudiantes sufren en Secundaria… y es que con tanta obsesión como tenemos porque los niños aprendan a hablar inglés por los codos y practiquen tanto deporte como les quepa en los músculos, estamos descuidando la herramienta que más necesitan para aprender cualquier cosa y para desenvolverse en la vida, su lengua materna.
Hasta hace nada discutíamos mucho acerca de si bilingüismo sí o no, como si apostar por un aprendizaje sólido de idiomas pasara inexorablemente por estudiar en inglés (no estudiar inglés sino estudiar EN inglés) como si los niños pudieran aprender algo en una lengua que no dominan; ahora nos entretenemos con si pantallas sí o no como si la clave estuviera en los aparatos en cuestión y no en cómo, cuándo y cuánto se usan; también nos van a entretener un rato con las luchas intestinas entre la educación pública y la privada pasando por la concertada como si el problema estuviera ahí… pero todo esto no son más que trampantojos, la realidad de los problemas educativos está en la Primaria en la Secundaria y están en casa porque para mejorar en comprensión lectora no es necesario que el Ministerio o la Conserjería de Educación toquen el silbato, basta con que los padres decidamos que nuestros hijos tienen que leer un rato cada día como decidimos que tienen que lavarse los dientes después de comer.
Y no, no me estoy desviando del tema ¿por qué ya no quieren estudiar ingeniería? Porque estudiar ingeniería cuesta… (como la fama en aquella famosa serie…) y cuesta más de lo que costaba porque se está trabajando menos contenido y con menos profundidad en Primaria y Sencundaria y se está trabajando menos contenido y con menos profundidad por dos razones a cada cual más espurea que la otra: se reduce el contenido para dar cabida a la ideología ahora que se ha retirado la religión de las aulas y se limita el esfuerzo de modo que el nivel mínimo y el medio sean la misma cosa, de modo que el más vago, inquieto, falto de inteligencia y alérgico al esfuerzo llegue al aprobado… Entrenamos el no esfuerzo (y no lo digo yo, preguntad a los chavales de Bachillerato, si son honestos os dirán algo como ‘es que nadie quiere esforzarse’) y he aquí las consecuencias, nos hacen caso y eligen ‘lo que menos les cuesta’ pero, ojo, no se trata de que sean vagos ni de que les falte hábito de estudio o inteligencia sino que han sido entrenados en el no-esfuerzo y se les ha escamoteado el conocimiento… Y queremos que sean ingenieros, o investigadores que curen el cáncer…