¿Por qué fracasan los países?

Soy oyente de radio y podcasts, los oigo y a veces incluso los escucho… no es un decir, nos sucede a quienes ponemos la radio o el podcast mientras hacemos otras cosas, a veces se convierten en un hilo musical de fondo al que vuelves ipso facto cuando escuchas preguntas como ¿por qué fracasan los países?; eso fue lo que le preguntó Jano García en su programa ‘En libertad’ (@ViOneMedia) a sus invitados a la tertulia: Pedro Insua (profesor de filosofía y escritor, @PedroInsua1 en X), Miguel Rovira (periodista y @Joveneuropeo en X) y Javier Martínez Fresneda (director general de la Fundación NEOS, @Javi_MFresneda en X).

Ante una pregunta como esta lo primero que haces es escuchar las respuestas, respuestas que resumo a continuación pero que puedes escuchar de boca de sus defensores en este enlace: ¿Por qué fracasan los países? a partir del minuto 62 del vídeo:

Miguel Rovira cree que los países que triunfan lo hacen por la tendencia a no resignarse y por no perder de vista los motivos morales y religiosos que alumbraron esa sociedad.

Pedro Insua por su parte cree que la clave está en la tecnología más que en cualquier otra cosa, pone de ejemplo al Reino Unido como país que no fracasó a pesar de ser islas de recursos naturales limitados, es también el lugar en el que nace la Revolución Industrial que transforma el mundo.

Javier Martínez Fresneda coincide más con Rovira que con Insua y resume en tres sus razones: su primera razón es la armadura de valores y su trascendencia como sociedad (coincide aquí con Rovira), su segunda razón es el orden, la paz o la justicia y su tercera razón es un proyecto de sociedad y pone como ejemplo a los romanos que querían romanizar el mundo o los españoles que querían llevar la fe a todo el mundo entre otros.

Después de escucharlos te quedas con la pregunta dando vueltas en la cabeza y, si tienes un blog como es mi caso, no puedes resistir la tentación de dar tu opinión:

No me convence la idea de que la prosperidad de las naciones dependa de que sus ciudadanos tengan o no valores comunes porque hay naciones que fracasan teniendo elementos de cohesión muy fuertes, tal vez la cuestión esté en que no todos los valores llevan a los pueblos al progreso y la prosperidad empezando por definir a qué nos referimos hablando de valores, si lo hacemos en sentido amplio, la religión es un valor, un elemento de cohesión incuestionable y es fácil constatar que no hay una relación directa entre los países más religiosos y los más prósperos.

Contar con recursos naturales propios, con riqueza en definitiva, tampoco parece la clave, hoy hay países ricos en recursos naturales en los que la gente se muere de hambre por no hablar de países, en África especialmente, también en Asia, que fueron esquilmados, precisamente, por países que no fracasaron haciéndolos fracasar a ellos o, al menos, impidiéndoles progresar…

Eso nos lleva a la tercera vía, la de Pedro Insua: la tecnología, que dicho así nos hace pensar en ordenadores y smartphones pero, viéndolo desde una perspectiva más general, nos lleva a la Revolución Industrial y a todas las revoluciones industriales y tecnológicas, profundamente transformadoras del mundo, y que tienen algo el común: se desatan en países que no fracasan.

¿Y por qué sucede esto? ¿Por qué la Revolución Industrial nace en Gran Bretaña? Más allá de las respuestas que nos adentren en los vericuetos de lo cultural, creo que la clave está en la educación… Y recuerdo a Escohotado diciendo: un país no es rico porque tenga petróleo o diamantes, es rico porque tiene educación.

Cuando hablamos de tecnología hablamos de innovación y desarrollo, de inventar la máquina de vapor, el teléfono, la bombilla, el coche, el cine, el ordenador… No se me ocurriría afirmar que el motivo único por el que fracasan las naciones es por su falta de educación, ahora bien, de que este es un aspecto clave y esencial no tengo duda alguna.

Es más, es esa convicción la que me llevó a escribir Maleducados; creo que la clave del crecimiento y progreso individual, y por ende colectivo y de país, está en la educación no porque estudiemos a Cervantes o a Shakespeare sino porque son las sociedades educadas las que paren a tipos como los que inventaron la máquina de vapor, el teléfono, la bombilla, el coche, el ordenador… No pretendo con esto sumarme a la ola de desprecio a lo que ha venido en llamarse conocimiento inútil ¡nada más lejos de la realidad! pero si hablamos de por qué no fracasan las naciones creo que es inevitable hablar de innovación y desarrollo (de tecnología, como dice Pedro Insua) e inventamos a partir de lo que sabemos, sino seguiríamos en las cavernas, de ahí la importancia de la educación para no fracasar como nación… ni como individuos.

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