En estos días tan convulsos y revolucionados (cuando no revolucionarios…) somos muchos los que pensamos que son demasiadas las situaciones en las que aplica la disyuntiva civilización o barbarie y por eso, porque tal vez nos veamos abocados a elegir entre civilización y barbarie, resulta esencial entender qué es lo uno, qué es lo otro y dónde se quiere estar; curiosamente de estas tres cuestiones la tercera es la menos importante porque se decidirá sola una vez definidas las dos cuestiones previas (salvo que seas de los que elige entre a y b como quien compra un boleto de lotería dejando su vida en manos del azar o de las las decisiones que toman otros por ti, claro).
¿Qué es la civilización? La civilización es la cultura porque ser civilizado es ser culto, ahora bien, ¿que´es ser culto? ¿ser un tipo muy erudito y muy sabio? Nada más lejos de la realidad, ser culto es consciente de la propia ignorancia y respetuoso con el saber ajeno; ser culto es no dejarse llevar por los sentimentalismos ni por los discursos encendidos sino correr en busca de la verdad, ser culto es vivir en paz y cuidar esa paz, ser culto es entender que la palabra y la educación son las armas más poderosas del mundo…
¿Qué es barbarie? No diré más que la barbarie es la no-civilización.
Sabiendo esto, paseamos la Cuesta de Moyano porque es símbolo inconfundible de civilización, es un lugar de saber y entender, un lugar de libros viejos y nuevos, cuentos chinos, modernos y clásicos, historia, filosofía, literatura, cómics, novelas, ensayo, poesía… e incluso películas.

¿Sabes dónde está este lugar en el mundo? En Madrid, sí, en el Madrid de las Letras, junto al Retiro y el Jardín Botánico, a tiro de piedra de Atocha… mejor situado y en lugar más bello no podría ser. Además esta cuesta la coronan dos grandes hechos estatua, Pio Baroja y Claudio Moyano (el político cuya ley de educación duró 100 años, no con las actuales que duran lo que un caramelo a la puerta de un colegio…) y fue bautizada por Paco Umbral como la calle más leída de la capital.
Recorrer la Cuesta de Moyano es un paseo corto pero intenso y lleno de sorpresas especialmente si la paseas sin buscar nada en particular, dejándote sorprender caseta a caseta; claro que también cabe que acudas a este civilizado rincón madrileño buscando completar tu biblioteca o ampliar tu saber, un libro en particular o libros de una temática en concreto… sean cuáles sean tus razones para pasear este lugar en el mundo, se verán sobradamente satisfechas en la treintena de casetas que llevan un siglo ofreciendo saber, cultura y libros.
Mientras recorres las casetas librescas de la Cuesta recuerda que antes que tú lo hicieron otros… otros como el puñetero Hemingway, por ejemplo.