'No somos la solución a tu impotencia política'.

‘No somos la solución a tu impotencia política’. Eso le dijo García Page a Feijóo y lo cierto es que le respondió en los términos que el popular merece; lo que no tengo tan claro es que Page sea consciente de que también se retrató a sí mismo al hablar en esos términos.

Cuando uno quiere liderar un cambio político, como se supone que quiere hacer Nuñez Feijóo convirtiéndose en el próximo presidente de gobierno para implementar una agenda que difiere en lo esencial de la que mantiene el presidente actual, no basta con que tu partido te apoye o tú muestres hechuras de líder, eso podría ser suficiente en un tiempo de aburrido turnismo pero no es ese, ni mucho menos, el momento político que vivimos.

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Feijóo señala la gravedad de las decisiones que está tomando el gobierno de Sánchez… desde la moderación, tanto es así que en los días en los que se habla de reducir las penas por malversación él habla de cambiar los coches de combustión viejos por otros nuevos; no parece tener prisa ni urgencia alguna y, lo peor, o bien ha perdido el sentido común que se le presuponía o cree que somos los votantes los que no lo tenemos: desprecia a VOX y a Cs (quienes le vimos hacer campaña en Galicia contra Cristina Losada sabemos que en ese terreno se mueve de escándalo) y dice que va a hacer cosas como recuperar el delito de sedición… ¿con quién va a aprobar tal cosa? ¿Con el PNV?.

Además, al mandar a sus huestes a visitar las zonas que habitan, y regentan, barones socialistas para tratar de moverlos contra Sánchez demuestra varias cosas: la primera de todas ellas es que sabe la gravedad del momento en que vivimos (un alivio…) y la segunda es que no quiere salvar este difícil momento con VOX sino con el apoyo de lo que haya en el partido socialista, si es que hay algo, que no se haya rendido a Sánchez ¿por qué? ¿cree Feijóo que ‘mancha’ más VOX que el PSOE que aceptó los pactos con secesionistas y terroristas y, una vez firmados, cumplió aquello a que esos pactos de sangre le obligaban? ¿Cree también Feijóo que el bipartidismo en el que siempre mandaban los mismos, es decir, los nacionalistas, es lo que mejor le viene a una España en la que el regionalismo se está comiendo al sentido común?.

Le dijo bien Page a Feijóo, ellos no son solución a la impotencia política de Feijóo ni alternativa a Sánchez, si lo fueran la foto de Lastra y Simancas con Bildu hubiera tumbado a este gobierno antes incluso de que se sentara en la Moncloa.

Y a eso voy ¿no se da cuenta Page de que al tiempo que le propinaba un zasca monumental a Feijóo se retrataba a sí mismo tan impotente como al gallego? Page siempre ha pataleado contra Sánchez, a veces con más elocuencia, a veces de modo más silente pero es verdad que nunca se ha portado como una pedrette ¿y de qué le ha servido eso a nadie? De nada en absoluto.

El PSOE de Pedro Sánchez, el único que hay, quiere convencernos de que se puede pactar con Podemos y los comunistas denostados en Europa por los muertos y la miseria que dejan a su paso, con los terroristas de Bildu y con los nacionalistas catalanes que han dado, de facto, un golpe de estado pero que es muy radical pactar con VOX. Claro que eso se entiende, ese planteamiento los mantendría eternamente en el poder ¿cómo no defenderlo? El problema es que ese planteamiento, al participar en la demonización de VOX, también lo defiende el PP, no digamos ya cuando Feijóo ha tenido las pocas luces de reconocer que está en conversaciones con el PNV, como si los recogenueces no fueran los responsables últimos de la caída de Rajoy, el ascenso de Sánchez, y el lío morrocotudo en que vivimos actualmente.

Déjenme que les resuma precisamente eso, el lío: tenemos un gobierno Frankenstein que incluye a partidos que atacan la sobernía nacional; esa coalición está liderada por un partido, el PSOE, que, dicen, tiene en su seno a gentes contrarias a estos pactos, gentes que son como las brujas, habelas hailas pero nadie las ha visto; frente a esta coalición tenemos a tres partidos, uno en vías de extinción por errores propios y acciones ajenas, otro que dice que es muy moderado y confía, cosa natural estando liderado por un gallego, en esas brujas que habelas hailas para moverle la silla al líder de la coalición Frankenstein; y en tercer lugar a un partido que parece perder fuelle, depende al portavoz que saquen parece que estás viendo el nodo y, lo que es peor, se andan con miramientos con el PP, ofendidos porque los demonizan como hace la izquierda y a la vez sin querer arriesgarse a que se rompan los puentes como ocurrió cuando Casado perdió la cabeza y, a la postre, la silla.

¿En qué situación nos deja esto? En la misma que hemos estado todos los años de democracia en España: a los pies de las minorías nacionalistas y regionalistas, toda una nación de casi 50 millones de almas en manos de cuatro o cinco minorías nacionalistas ¿cómo es posible? Otro día podemos hablar de la ley electoral pero hoy nos quedamos en lo básico, si los que no quieren que nos gobiernen Bildu y ERC o bien callan y otorgan, o no callan pero otorgan igualmente o ni callan ni otorgan… ni nada, el resultado es evidente, nos gobernarán Bildu y ERC hasta que hayan esquilmado al estado (ese que mantienes tú con tus impuestos) y lo rompan definitivamente.

Si no es este el momento de poner pie en pared no sé cuándo lo será…

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