Hay días que se encuentra uno verdaderas perlas … para mí una de ellas es esta TED Conference a la que llegué gracias a María Blanco @Godivaciones que tuvo a bien compartirla en Twitter.

No os adelanto nada … sólo los dos conceptos:, extraídos de esta TED Conference, que titulan además este post: Democratización de la Intimidad y Transformación Social.
Quienes os habéis dejado caer por este blog en otras ocasiones sabéis que soy fiel defensora no de la conciliación tal y como nos la quieren vender, sino de la verdadera integración de vida; porque es vida, una, no dos ni doscientas.
No creo en la compartimentación humana: no puedo entrar en la oficina y ponerme en modo profesional apagando, por ejemplo, el modo madre igual que no puedo llegar a casa y apagar el modo profesional como si fuese una autómata; no puedo entrar en twitter y obviar toda la información que fluye por la red y que me pueda resultar útil en mi trabajo sólo por estar en mi «tiempo personal», no puedo …. y así podemos seguir un rato largo, llenando este post de no puedos.
Lo que de la escuela se dice en esta TED hay que revisarlo con detalle: la escuela es un centro educativo dónde debe darse a los pequeños las herramientas con las que construir su propio futuro; pero la integración real de las facetas de la vida no es cosa fácil de aprender porque, cuánto más pequeños e inocentes somos, más emocionales y menos racionales somos también y, por tanto, más nos tiramos al quiero olvidando el debo. Y como siempre, en el equilibrio está la virtud…
En los centros de trabajo, hablando ya pues de personas adultas, nada que discutir … sólo añadir que en realidad, la cosa no está en las instituciones en sí sino en las personas, en la desconfianza en las personas y en su responsabilidad y desempeño.
Esta desconfianza nos lleva, especialmente en países como el nuestro donde siempre ha estado bien visto el presentismo laboral más allá del desempeño, a mantener vivo de forma forzada un modelo que está de por sí muerto. Y es que la compartimentación de vidas es hoy ya una utopía, afortunadamente:
Los seres humanos no podemos organizarnos por compartimentos estanco en ningún caso, eso nos lleva a no ejercer ninguna de nuestras funciones de forma integral y completa: soy una persona y como tal vivo todas y cada una de las facetas de mi vida. Pero además, a esta imposibilidad humana, se une hoy la imposibilidad evolutiva: no se pueden poner puertas al campo: internet es una herramienta que abre puertas y ventanas en todos esos compartimentos que algunos quieren que permanezcan estancos pero que son en realidad ya vasos comunicantes … y por esas puertas y ventanas respiramos.
Y para los que piensan que sí es posible «porque así ha sido antes» sólo un apunte, antes era fácil entrar en la oficina y olvidar lo que se quedaba fuera … había una mujer en casa a cargo de ese «lo que se quedaba fuera», ese era su trabajo y su función; ahora no hay nadie en casa y por eso nadie puede ir al trabajo olvidando lo que deja atrás. Igual que antes el ocio era, generalmente, el ocio sin más y ahora el «ocio» pasa en muchas ocasiones por asuntos (cursos, lecturas, contactos, blogs …) ligados directa o indirectamente a nuestro quehacer laboral. La sociedad ha cambiado y sigue cambiando, la convergencia real de los campos y facetas de nuestra vida es una realidad por más que los estatutos, convenios, sindicatos y patronal no quieran entenderlo.
Se impide el acceso a redes sociales en el trabajo porque se asocia directamente la red al ocio y en consecuencia a la falta de productividad … olvidamos que la red es universal y global, que en ella caben ocio y negocio y que las herramientas no son nunca buenas o malas, que el asunto está en el uso y en el abuso, no en la herramienta en sí.
El día que entendamos que una persona es una persona con una vida, no una persona con mil vidas que conciliar, empezaremos a ver el futuro de otra forma; empezaremos quizás a pensar que lo que importa es la responsabilidad, el desempeño de cada cual y, como no, su disponibilidad cuando sea, de verdad, menester más allá de horarios, ubicaciones, oficinas y reuniones …
El mundo está cambiando, a pasos agigantados además, pero parece que mover las estructuras sociales en que vivimos es un trabajo de Hércules; en cualquier caso no debemos olvidar que eso de hablar de instituciones, estructuras sociales, administración pública, consejos de administración … es hablar de personas, somos las personas las que tomamos decisiones y actitudes y en base a ellas se flexibilizan o agarrotan las instituciones, estructuras sociales, …